Bill Gates topó con un búho moteado al querer talar cientos de árboles centenarios para su mansión
El búho moteado del norte frustró los planes originales de la mansión de Bill Gates en Medina. Descubre cómo el magnate tuvo que rediseñar su hogar de 132…
La mansión de Bill Gates en Medina, valorada hoy en 132 millones de dólares, no pudo construirse con los troncos centenarios previstos inicialmente debido a la protección federal del búho moteado del norte, una pequeña ave que alteró los planes del magnate y lo llevó a utilizar madera reciclada.
Según el relato reconstruido por medios especializados, Gates adquirió en 1988 un solar en Medina, a orillas del lago Washington, por unos 2 millones de dólares. Un año después convocó un concurso internacional de arquitectura que ganaron James Cutler y Peter Bohlin, cuyo diseño original contemplaba una residencia de estilo Pacific Lodge de 6.131 metros cuadrados construida con troncos de bosques centenarios de la región.
El 23 de junio de 1990, el Gobierno de Estados Unidos incluyó al búho moteado del norte en la lista de especies amenazadas, lo que prohibió la tala en los bosques primarios que servían de hábitat a la especie, independientemente de quién fuera el propietario del terreno. Cutler, arquitecto y ecologista declarado, se negó a talar los árboles centenarios que el proyecto requería. La solución surgió ese mismo fin de semana, cuando conoció a Max Talbert, un comerciante de madera reciclada de Duluth, quien le propuso construir la mansión con madera recuperada en lugar de troncos recién cortados.
Gates no solo aceptó la negativa de Cutler, sino que invirtió varios millones de dólares en GR Plume & Company, una compañía maderera dedicada al uso de maderas recicladas. Buena parte de las vigas que aún sustentan Xanadu 2.0 provienen de los antiguos cobertizos de Long-Bell Lumber Company, derribados en 1996, que aportaron 1.179,87 metros cúbicos de madera con vigas de más de 23 metros de largo. La mansión, cuyo costo de construcción rondó los 63 millones de dólares, tiene hoy una tasación de 132 millones. Para el búho moteado del norte, en cambio, el desenlace ha sido adverso: un estudio de la Universidad Estatal de Oregón publicado en 2026 concluye que la especie está funcionalmente extinta en buena parte de Washington y la costa de Oregón.
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