Colombia tiembla de nuevo: sismos reviven el fantasma del devastador terremoto de Chocó
Tres sismos sacuden el oeste de Colombia en solo 10 minutos: magnitud 4,9 y réplicas se sienten en Cali y Pereira. ¿Nueva amenaza?
Tres sismos de magnitudes 4,9, 4,1 y 4,4 sacudieron este lunes el oeste de Colombia en menos de diez minutos, con epicentro en el municipio de Istmina, Chocó, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). Los movimientos, registrados entre las 15.02 y las 15.08 hora local, fueron percibidos en Cali, Pereira y Manizales, sin que hasta el momento se reporten daños. La secuencia reactivó la preocupación en una región que apenas comienza a procesar el impacto del terremoto más fuerte del país en lo que va de siglo.
El primer temblor, de magnitud 4,9, ocurrió a las 15.02 y tuvo una profundidad de 39 kilómetros. Dos minutos después se registró otro de 4,1 con profundidad de 41 kilómetros, seguido de un tercero de 4,4 a 40 kilómetros, de acuerdo con los reportes del SGC. La cercanía temporal entre los tres eventos y sus profundidades intermedias explican por qué fueron percibidos con claridad en ciudades del eje cafetero, ubicadas a cientos de kilómetros del epicentro.
La actividad sísmica se concentra en una zona que ha registrado múltiples movimientos en las últimas semanas. El pasado 12 de septiembre, el SGC reportó cuatro sismos en el país, tres de ellos con epicentro en Chocó, uno de los cuales alcanzó magnitud 4,6. Esa recurrencia no es casual: el Chocó forma parte de una de las zonas de mayor actividad tectónica de Sudamérica, donde convergen placas que generan sismos de forma constante.
Ese departamento fue también el epicentro del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, el más fuerte en Colombia en lo que va del siglo XXI, que dejó 331 fallecidos y unas 300 réplicas posteriores. La memoria de esa tragedia explica por qué cada nuevo temblor en la región genera alarma inmediata entre la población y activa los protocolos de monitoreo de las autoridades.
Para los lectores, conviene distinguir entre un sismo de magnitud moderada y un evento destructivo. La magnitud mide la energía liberada, pero el impacto real depende de la profundidad, la distancia a centros poblados y la vulnerabilidad de las construcciones. Hasta ahora, los reportes oficiales no registran daños, lo que es consistente con las magnitudes reportadas.
Colombia es un país sísmicamente activo debido a su ubicación en una zona de interacción de varias placas tectónicas. Esa condición estructural implica que los temblores continuarán y que la preparación —desde códigos de construcción hasta planes de evacuación— sigue siendo la principal herramienta para reducir riesgos. Las autoridades mantienen el monitoreo sobre el Chocó, una de las regiones donde esa preparación resulta más urgente.
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