Desencanto y percepciones negativas dispararon la abstención electoral en 2024
Estudio revela que la abstención en 2024 refleja desconfianza, no apatía: el 74% apoya la democracia, pero solo el 20% la ve plena. Descubre las razones.
La abstención electoral en República Dominicana durante los comicios de 2024 no fue un simple acto de apatía, sino la expresión de una creciente desconfianza hacia el sistema político, los candidatos y las prácticas clientelares, según revela el “Estudio sobre la Abstención Electoral en República Dominicana”. El informe identifica una paradoja: aunque el 74 % de los dominicanos residentes en el país y el 70,7 % de los que viven en el exterior consideran que la democracia es el mejor sistema de Gobierno, solo el 20 % cree que el país es totalmente democrático, mientras un 33 % sostiene que no existe una verdadera democracia.
Entre quienes no votaron en 2024, la principal razón señalada fue que ningún candidato convencía (19 %), seguida de la falta de confianza (14 %). Otras motivaciones incluyen la ausencia de buenas propuestas (8 %), la falta de interés (8 %) y la percepción de mucha corrupción (5 %). Al preguntar por qué otras personas tampoco votaron, la falta de confianza ascendió al 24 %. El estudio vincula estos resultados con campañas repetitivas y desconectadas: el 47 % las calificó como “más de lo mismo” y el 26 % consideró que no respondían a los intereses de la gente. Respecto a los candidatos presidenciales, solo el 34 % los vio como buenos perfiles, mientras un 22 % los calificó como “malos perfiles” y un 23 % afirmó que no lograron conectar con la ciudadanía.
La desconfianza también alcanza directamente a los políticos: el 38 % de los encuestados a nivel nacional los percibe como corruptos, un 20 % cree que defraudan a la gente y otro 20 % que solo buscan poder. Apenas un 5 % los identifica como honestos y un 7 % como servidores públicos. El estudio describe esta situación como una ruptura estructural entre ciudadanía y representación política, resumida en cuatro elementos: alto respaldo a la democracia como ideal, baja confianza en partidos, políticos, Congreso y procesos electorales, una abstención entendida como protesta o retiro consciente, y una apertura a soluciones autoritarias cuando se asocian con un buen Gobierno.
El clientelismo emerge como otro factor clave. El 74,4 % de los encuestados a nivel nacional manifestó que esta práctica le desagrada, el 56 % afirmó haber sido testigo de acciones clientelares y el 1 % reconoció haber recibido regalos o apoyos para inducir su voto. En el exterior, el 68,1 % rechazó el clientelismo, mientras el 31,5 % dijo haber presenciado prácticas como entrega de dinero, alimentos o favores a cambio de apoyo electoral. El análisis cualitativo identifica una modalidad de abstención “ética o politizada”, visible especialmente en el Distrito Nacional, donde no votar se asume como una postura consciente frente al clientelismo y la corrupción. Además, el 41 % de los abstencionistas afirmó no haber recibido nunca educación cívica en la escuela y el 52 % se declaró poco o nada informado sobre el proceso electoral. El estudio concluye que la abstención no es un fenómeno homogéneo: en el país se vincula al deterioro de la confianza y al rechazo al clientelismo, mientras en el exterior pesan más la distancia, el tiempo de traslado, las jornadas laborales y la falta de información.
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