El cambio climático acelera el deterioro de puentes, carreteras y edificios en RD
Cambio climático amenaza puentes y edificios: estudio revela que el calor extremo acelera su deterioro. Un riesgo creciente para RD y el Caribe.
El calentamiento global podría acortar drásticamente la vida útil de puentes, carreteras y edificios si no se frenan las emisiones, según un estudio hispano-chino que alerta sobre el deterioro térmico prematuro de las infraestructuras, un fenómeno que también representa un desafío creciente para República Dominicana y el resto del Caribe.
La investigación, desarrollada por la Universitat Politècnica de València (UPV) y el Hunan Institute of Science and Engineering de China, advierte que el aumento sostenido de las temperaturas acelerará el envejecimiento de los materiales de construcción, especialmente en regiones con climas extremos. Los expertos señalan que el estrés térmico repetido —provocado por la expansión y contracción de los materiales— puede generar microfisuras y deformaciones que comprometen la integridad estructural a largo plazo.
El estudio proyecta que, bajo los escenarios climáticos actuales, muchas infraestructuras diseñadas para durar décadas podrían requerir mantenimiento o reemplazo mucho antes de lo previsto. Esto no solo implicaría un aumento considerable en los costos de reparación, sino también un riesgo para la seguridad de los usuarios y la operatividad de servicios esenciales como el transporte o el suministro de energía. En el caso dominicano, donde la red vial y los sistemas de drenaje ya enfrentan presiones por lluvias intensas y huracanes, el calor extremo añade una capa adicional de vulnerabilidad que rara vez se contempla en los diseños originales.
Para el lector local, la relevancia es doble. Primero, porque el país invierte cada año en la construcción y rehabilitación de carreteras, puentes y obras de saneamiento, y un envejecimiento acelerado de esos activos implicaría una presión mayor sobre el presupuesto público. Segundo, porque las proyecciones climáticas para el Caribe indican que la región experimentará olas de calor más frecuentes y prolongadas, lo que convierte a estas advertencias en un insumo directo para la planificación urbana y la inversión en infraestructura resiliente.
Los investigadores instan a los gobiernos y organismos reguladores a actualizar los códigos de construcción y los planes de mantenimiento, incorporando proyecciones climáticas a largo plazo. Asimismo, recomiendan desarrollar nuevos materiales y técnicas de diseño más resistentes al calor extremo, una medida que consideran urgente para evitar un colapso generalizado de la infraestructura global en las próximas décadas.
En términos prácticos, esto significa que las normas técnicas dominicanas, basadas en patrones climáticos históricos, podrían quedar desactualizadas frente a un clima que ya no es estático. La decisión de adoptar estándares más exigentes no es solo técnica, sino también económica: cada peso invertido hoy en diseño adaptativo puede evitar múltiples gastos futuros en reparaciones de emergencia. La clave está en que los responsables de políticas públicas, ingenieros y constructores comiencen a tratar el clima como una variable de diseño permanente, no como un factor externo imprevisible.
Fuente original: consultar publicación original.