Lidom bajo la lupa: afición y prensa exigen transparencia salarial
Lidom: ¿Salarios al descubierto? El clamor por la transparencia sacude el béisbol dominicano. Conoce el debate que puede cambiar la historia del deporte rey.
La Liga Dominicana de Béisbol Profesional (Lidom) enfrenta un clamor creciente por la transparencia salarial de sus jugadores, un paso que, según expertos, permitiría dimensionar el verdadero valor del deporte más querido del país y rescatar una historia que ha permanecido sepultada por décadas.
Vitelio Mejía, presidente de la Lidom, tiene en sus manos la oportunidad de hacer un aporte significativo a la información deportiva al revelar los ingresos de los atletas, tal como lo hacen Major League Baseball y otros circuitos internacionales. Conocer estas cifras no solo alimentaría el debate público, sino que permitiría medir el impacto monetario de cada hit, jonrón o juego ganado, en un contexto donde el mercado de la agencia libre ya maneja sumas millonarias que superan incluso los salarios de altos funcionarios estatales.
La pasión por el béisbol en República Dominicana tiene raíces más profundas de lo que la historia oficial reconoce. Desde 1912, cuando se inauguró el Campeonato Nacional organizado por la Liga Nacional de Baseball con equipos como Licey, Nuevo Club y Ozama, el deporte ya encendía el entusiasmo popular. Publicaciones de la época, como la revista Mefistófeles y La Cuna de América, documentaban cómo el "baseball" se había convertido en el favorito de una capital que antes vivía entre la religión y las lidias de gallos. Sin embargo, en 1951, una decisión política durante la era de Trujillo sepultó este legado, un "crimen histórico" que aún arrastra el país y que impide reconocer a los verdaderos pioneros y héroes del diamante.
Mientras tanto, el presente ofrece destellos de grandeza que merecen ser contados. Desde las hazañas de Luis Mercedes en 1991 con los Orioles hasta los cuatro hits con tres dobles de José Offerman en 1996 y el salvamento número 100 de José Mesa en 1997, la historia reciente sigue escribiéndose. Pero las preguntas persisten: ¿Cuándo se resolverá la situación de la franquicia de Puerto Plata? ¿Qué pasará con la remodelación del estadio Quisqueya? La respuesta a estos interrogantes definirá si el béisbol dominicano avanza hacia la modernidad o sigue atrapado en un pasado que insiste en no ser contado.
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