Peralta: la clave para un agro eficiente está en renovar la formación del capital humano
**Agricultura RD: tecnología sin talento no basta. Líder del agro pide transformar la educación para que IA, drones y satélites impulsen el campo.**
El agroempresario José Ramón Peralta Fernández advirtió que la modernización educativa y la formación de capital humano son desafíos críticos para que el sector agrícola dominicano aproveche la inteligencia artificial, los drones y las tecnologías satelitales. Durante la vigésima octava edición del Encuentro de Líderes Agroempresariales, celebrado en Punta Cana y organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Peralta Fernández subrayó que la adopción de estas herramientas no será efectiva sin una actualización profunda de los programas de enseñanza y capacitación técnica.
El planteamiento del también empresario llega en un momento en que la agricultura dominicana enfrenta presiones crecientes por el alza de los insumos, los efectos del cambio climático y la competencia internacional. En ese contexto, la denominada agricultura de precisión —basada en datos satelitales, monitoreo aéreo y sistemas de riego inteligente— se perfila como una vía para optimizar el uso de fertilizantes, agua y fitosanitarios, reduciendo costos y mejorando rendimientos por tarea. Sin embargo, como advirtió Peralta Fernández, la tecnología por sí sola no resuelve la ecuación: sin técnicos y productores capacitados para interpretar la información y tomar decisiones en campo, la inversión en equipos de punta puede quedar subutilizada.
El llamado a renovar la formación del capital humano toca un punto sensible del agro dominicano: el relevo generacional. La edad promedio de los productores en varias regiones del país supera los 50 años, y la migración de los jóvenes hacia zonas urbanas ha dejado un vacío de mano de obra calificada. Peralta Fernández insistió en que la alfabetización digital en el campo es una condición indispensable para cerrar la brecha de productividad frente a países que ya operan con estándares tecnológicos avanzados. Sin una base educativa sólida, advirtió, el sector corre el riesgo de quedarse rezagado en un escenario global donde la eficiencia y la sostenibilidad definen la competitividad.
El discurso del agroempresario también puso sobre la mesa la necesidad de alianzas estratégicas entre instituciones educativas y el sector privado. En la práctica, esto implicaría rediseñar currículos técnicos y universitarios para incluir manejo de drones, análisis de imágenes satelitales, uso de sensores de suelo y gestión de datos agronómicos. Pero además, sugirió que la capacitación no debe limitarse a las aulas: los programas de extensión agrícola y las escuelas de campo son espacios clave para llevar la innovación tecnológica a la práctica diaria en los cultivos, especialmente entre los pequeños y medianos productores, que representan la mayor parte del tejido productivo nacional.
El Encuentro de Líderes Agroempresariales, que reúne a actores del agro nacional e internacional, ha servido históricamente como plataforma para debatir políticas públicas y estrategias de competitividad. Las declaraciones de Peralta Fernández se suman a un consenso creciente entre gremios, académicos y funcionarios sobre la urgencia de transformar el modelo formativo del sector. La discusión no es menor: mientras la tecnología redefine los estándares de eficiencia en los mercados globales, la capacidad del país para adoptarla dependerá, en gran medida, de la inversión en las personas que operan el campo. La pregunta que queda flotando es si las instituciones educativas y el Estado responderán con la misma velocidad que exige la revolución tecnológica en curso.
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