Ligia Bonetti: urge cerrar la brecha entre la academia y la empresa para impulsar el talento local
RD necesita un salto en capital humano, no solo en obras. Ligia Bonetti: la clave es transformar la formación para un futuro competitivo.
La competitividad futura de la República Dominicana no dependerá solo de sus recursos naturales o del desarrollo de infraestructura, sino de la calidad de su capital humano, un desafío que trasciende la formación técnica tradicional y que exige una transformación profunda en la manera de preparar a los profesionales del mañana, según advirtió Ligia Bonetti, presidente ejecutiva de Grupo SID.
Durante su intervención, la ejecutiva planteó un diagnóstico que resuena con los debates actuales sobre productividad y crecimiento en la región: el país necesita un salto cualitativo en sus recursos humanos para sostener los niveles de expansión económica alcanzados en las últimas décadas. La transformación productiva, explicó, demanda profesionales con habilidades para el aprendizaje continuo, capacidad de análisis crítico y una actitud proactiva ante los cambios constantes del entorno empresarial y tecnológico.
“No basta con preparar técnicos con conocimientos específicos; necesitamos personas que sepan adaptarse y tomar decisiones en contextos complejos”, precisó Bonetti, en un llamado que apunta directamente a las limitaciones de un modelo educativo que históricamente ha privilegiado la memorización sobre el pensamiento crítico. Esta visión cobra relevancia en un momento en que la automatización y la digitalización están redefiniendo los perfiles profesionales demandados por las empresas dominicanas.
La líder empresarial enfatizó que el sistema educativo y el sector privado deben trabajar de manera articulada para cerrar la brecha entre las competencias que demanda el mercado laboral y las que actualmente se desarrollan en las aulas. Esta desconexión no es un fenómeno exclusivo de República Dominicana, pero en economías emergentes como la nacional, donde el tejido productivo busca escalar hacia sectores de mayor valor agregado, la falta de alineación entre academia y empresa puede convertirse en un freno estructural para la inversión y la innovación.
En su visión, la sostenibilidad del crecimiento económico dominicano dependerá de una inversión estratégica en talento humano que combine destrezas técnicas con habilidades blandas y pensamiento estratégico. Esta combinación, sostiene, es la que permite a los profesionales no solo ejecutar tareas, sino también identificar oportunidades, resolver problemas complejos y aportar a la competitividad de sus organizaciones en un mercado cada vez más globalizado.
La posición de Bonetti, una de las voces más influyentes del empresariado local, coloca el tema educativo en el centro de la agenda de desarrollo productivo. Para los lectores, la clave está en entender que la discusión no es solo sobre más años de escolaridad o más títulos universitarios, sino sobre la pertinencia de lo que se enseña y la capacidad del sistema para formar egresados que realmente respondan a las necesidades de una economía que busca dar el salto hacia mayores niveles de sofisticación.
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