Inteligencia artificial revoluciona la investigación médica en jornada científica de Santiago
IA y salud mental: Santiago es sede de EPISTHEME 2026. Expertos revelan cómo la tecnología cierra brechas en RD.
Santiago acoge EPISTHEME 2026: la inteligencia artificial se posiciona como herramienta clave para transformar la salud mental y la investigación médica en República Dominicana. Durante la sexta edición del Encuentro Anual de Comunidades Epistémicas, celebrado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), expertos nacionales e internacionales debatieron sobre el potencial de la IA para optimizar la atención primaria, agilizar diagnósticos y personalizar tratamientos en salud mental.
El evento, que reunió a académicos, profesionales de la salud y tecnólogos, destacó la necesidad de integrar estas soluciones digitales en el sistema sanitario dominicano, especialmente en zonas de difícil acceso. Allí, la escasez de especialistas y la limitada infraestructura tecnológica convierten a la IA en un aliado potencial para cerrar brechas históricas en la cobertura de servicios de salud mental, un área tradicionalmente postergada en la agenda pública del país.
Más allá de la promesa de eficiencia, los paneles también abordaron los desafíos éticos y la capacitación del personal médico como requisitos indispensables para una adopción responsable de la tecnología. La discusión no se limitó a las ventajas técnicas: se puso sobre la mesa la preocupación por la privacidad de los datos clínicos, la transparencia de los algoritmos y la necesidad de evitar que estas herramientas profundicen las desigualdades existentes en el acceso a la atención sanitaria.
Un punto central del encuentro fue el énfasis en que la IA no sustituye el juicio clínico, sino que lo complementa. Los especialistas coincidieron en que el factor humano sigue siendo insustituible en el diagnóstico y tratamiento de trastornos mentales, y que la tecnología debe concebirse como un soporte para la toma de decisiones, no como un reemplazo de la relación médico-paciente.
Los organizadores subrayaron que la colaboración entre universidades, centros de investigación y el sector público será fundamental para convertir estos avances en políticas concretas que beneficien a la población. En ese sentido, la cita en Santiago sienta las bases para que la República Dominicana no solo consuma tecnología importada, sino que participe activamente en la generación de conocimiento local adaptado a sus realidades sociales y culturales.
De cara al futuro, queda pendiente observar cómo estas recomendaciones se traducen en inversión pública, marcos regulatorios y programas de formación continua. La experiencia de EPISTHEME 2026 sugiere que el país está dando pasos firmes para incorporar la inteligencia artificial a su ecosistema de salud, pero el verdadero reto será garantizar que esos avances lleguen a quienes más lo necesitan, sin dejar a nadie atrás en la revolución digital sanitaria.
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