Montecristi, la productividad de conectar una región

Recorrer Montecristi obliga a mirar la productividad desde la geografía. Durante siglos, la provincia encontró en el mar una razón para existir como territorio…

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Recorrer Montecristi obliga a mirar la productividad desde la geografía. Durante siglos, la provincia encontró en el mar una razón para existir como territorio comercial; hoy, esa misma ubicación puede adquirir una dimensión completamente distinta.

Manzanillo, la agricultura del Noroeste, nuevas inversiones energéticas y experiencias agroindustriales como la sábila comienzan a coincidir en un espacio que puede desempeñar una función económica mucho mayor que su tamaño poblacional.

La oportunidad no está simplemente en tener más activos, sino en conectarlos. Montecristi fue fundada en 1506, quedó afectada por las devastaciones de Osorio de 1606 y comenzó a repoblarse en el siglo XVIII.

En 1756, Montecristi y Puerto Plata recibieron durante diez años la condición de puertos libres.

Mucho antes de que habláramos de logística o cadenas globales de valor, esta zona ya había descubierto que su posición frente al mar podía convertirla en punto de intercambio.

La diferencia es que el comercio del siglo XXI exige algo más que un buen puerto: requiere energía, carreteras, producción, almacenamiento, tecnología, capital humano y capacidad para competir.

El banano permite observar esa conexión. La región Cibao Noroeste concentra más de tres cuartas partes de la producción nacional y Montecristi representaba en 2022 más de una quinta parte de las exportaciones dominicanas del producto.

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Publicado por HPD Soluciones Integrales.