China responde a EE. UU.: rechaza acusaciones y denuncia “intimidación tecnológica
China: “Infundadas” acusaciones de EE.UU. sobre espionaje tecnológico. Pekín defiende a Huawei y otras empresas. ¿Guerra 5G llega a RD?
La Embajada de la República Popular China en República Dominicana rechazó este jueves las acusaciones del subsecretario estadounidense para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, quien señaló que las empresas tecnológicas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI representan un riesgo de espionaje para la región. En un comunicado oficial, la sede diplomática calificó las declaraciones como "infundadas" y "sin evidencia técnica", al tiempo que defendió la trayectoria de estas compañías en el mercado internacional. "Las empresas chinas cumplen con las leyes y regulaciones de los países donde operan, y sus productos han sido ampliamente adoptados por su calidad y seguridad", indicó la misión.
La respuesta de Pekín no es un hecho aislado, sino parte de una escalada retórica que se ha intensificado en los últimos años entre Washington y Beijing por el dominio de la tecnología 5G y la vigilancia electrónica. Para República Dominicana, este cruce de declaraciones adquiere una relevancia particular: el país mantiene relaciones diplomáticas con China desde 2018, y en ese lapso ha visto crecer la presencia de firmas tecnológicas chinas en proyectos de infraestructura digital, telecomunicaciones y seguridad ciudadana. La postura de la embajada busca, precisamente, blindar esos vínculos comerciales frente a lo que considera una campaña de descrédito.
El gobierno chino reiteró su compromiso con la cooperación internacional en materia de tecnología y telecomunicaciones, y llamó a no politizar las relaciones comerciales. La embajada subrayó que estas acusaciones buscan "desacreditar la cooperación legítima" entre China y los países del Caribe y América Latina, y recordó que las empresas mencionadas han contribuido al desarrollo de infraestructura digital en la región sin incidentes de seguridad reportados. Ese último punto es clave: la defensa china se apoya en el historial operativo de sus compañías, aunque Washington insiste en que el riesgo no radica en los productos en sí, sino en el marco regulatorio y la posible injerencia estatal.
Para el lector dominicano, este intercambio tiene implicaciones prácticas. Empresas como Huawei y ZTE participan en la modernización de redes de telecomunicaciones en el país, mientras que Hikvision y Dahua proveen sistemas de videovigilancia utilizados en espacios públicos y privados. Las decisiones que tomen tanto Washington como Pekín en esta disputa podrían influir en futuras licitaciones, en la disponibilidad de equipos y en los estándares de seguridad que se exijan localmente. Por ahora, el gobierno dominicano no ha emitido una posición pública sobre las acusaciones estadounidenses, pero el tema podría colocarse en la agenda diplomática en los próximos meses.
Conviene observar si esta tensión se traduce en medidas concretas, como sanciones comerciales, restricciones a la importación de equipos o presiones sobre los gobiernos de la región para que limiten la participación de firmas chinas en proyectos sensibles. También es relevante seguir la respuesta de otros países caribeños y latinoamericanos, que enfrentan un dilema similar: aprovechar la inversión y la tecnología china, o alinearse con las advertencias de seguridad de Estados Unidos. En ese escenario, República Dominicana se encuentra en una posición geopolítica delicada, donde cada declaración puede tener efectos tangibles en su política exterior y en su desarrollo tecnológico.
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