El ambicioso proyecto que convertirá a RD en sede de la primera ciudad aeropuerto de Latinoamérica
Lima estrena la primera ‘Ciudad Aeropuerto’ de Latinoamérica: US$2,400M y 40M de pasajeros al año.
El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima se ha convertido en el primer proyecto de "Ciudad Aeropuerto" de Latinoamérica, una iniciativa que busca transformar la infraestructura de transporte en un nodo económico y de servicios, con una inversión de 2.400 millones de dólares y capacidad para 40 millones de pasajeros anuales.
La modernización del principal aeropuerto peruano, en funcionamiento desde 1960, incluye una nueva terminal de pasajeros, una segunda pista y una torre de control, además de una capa tecnológica avanzada que abarca desde equipos tomográficos para inspección de equipajes hasta un salto de 800 a aproximadamente 3.900 cámaras de vigilancia. Este salto tecnológico no solo mejora la seguridad operativa, sino que también responde a los estándares internacionales exigidos para aeropuertos de alta densidad, donde la gestión de flujos masivos de pasajeros y carga requiere precisión y monitoreo en tiempo real.
El proyecto, desarrollado por Lima Airport Partners, requirió más de una década de planificación y ejecución, con la participación de la ingeniería pública española INECO desde 2014 en labores de supervisión junto a la compañía peruana CESEL. La magnitud de la obra refleja la complejidad de intervenir una infraestructura crítica sin interrumpir las operaciones diarias, un desafío que ha obligado a coordinar fases constructivas con el flujo constante de vuelos comerciales y de carga que recibe la capital peruana.
El concepto de "Ciudad Aeropuerto" responde al modelo internacional de airport city, donde la actividad aeroportuaria convive con servicios, empresas y mercancías. Este enfoque, ya consolidado en hubs asiáticos y europeos como Incheon o Frankfurt, busca que el aeropuerto deje de ser un simple punto de tránsito para convertirse en un polo de atracción de inversiones, hoteles, centros logísticos y oficinas corporativas. Para el viajero común, esto se traduce en una experiencia más integrada, con opciones de descanso, trabajo y compras sin necesidad de salir del complejo.
Aunque la transformación aeroportuaria ya es una realidad operativa, el desarrollo inmobiliario asociado está en fase inicial: el primer proyecto de esta nueva etapa ya ha sido adjudicado, pero el objetivo final requerirá años de evolución. La iniciativa busca que el aeropuerto no solo conecte personas y mercancías, sino que se integre activamente en la economía que lo rodea, consolidándose como una infraestructura estratégica para el desarrollo del país. Para República Dominicana, este caso ofrece lecciones valiosas sobre cómo planificar la expansión de sus propios aeropuertos, especialmente en un contexto donde el turismo y las zonas francas dependen de una conectividad eficiente.
Los próximos pasos del proyecto peruano serán clave para observar si el modelo de airport city logra replicar en la región el éxito que ha tenido en otras latitudes. La adjudicación de los primeros desarrollos inmobiliarios, la atracción de inversionistas privados y la capacidad de las autoridades para gestionar el crecimiento urbano alrededor del aeropuerto definirán si esta apuesta se convierte en un referente para el resto de Latinoamérica.
Fuente original: consultar publicación original.