Gonzalo Castillo se compromete a llevar comida “a las cuatro esquinas” y reforzar el agro dominicano
Gonzalo Castillo promete garantizar “comida por las cuatro esquinas” con crédito barato para el campo dominicano.
El candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Gonzalo Castillo, prometió este sábado que, de llegar al poder, impulsará una política de fortalecimiento del sector agropecuario para garantizar mayor producción y acceso a los alimentos en todo el país. Durante un recorrido por Sabana Yegua, en la provincia de Azua, Castillo aseguró que habrá “comida por las cuatro esquinas” del territorio nacional y se comprometió a facilitar financiamiento “abundante, accesible y barato” para los productores del campo.
La promesa del aspirante presidencial se produce en un contexto en el que la seguridad alimentaria se ha convertido en un tema central del debate público dominicano. La inflación acumulada en los últimos años ha encarecido la canasta básica, golpeando con mayor fuerza a los hogares de menores ingresos y a las zonas rurales, donde el acceso a alimentos frescos y asequibles suele ser más limitado. La propuesta de Castillo busca conectar directamente con esas preocupaciones ciudadanas, ofreciendo una respuesta concreta a un problema que trasciende lo electoral.
El compromiso de facilitar financiamiento “abundante, accesible y barato” para los productores apunta a una de las trabas históricas del agro dominicano: la escasez de crédito formal y las altas tasas de interés que enfrentan los pequeños y medianos agricultores. Sin acceso a capital, muchos productores dependen de intermediarios o prestamistas informales, lo que reduce su margen de ganancia y limita su capacidad de inversión en tecnología, semillas mejoradas o infraestructura de riego. Una política de crédito más flexible podría tener un impacto directo en la productividad y en la competitividad del sector.
La elección de Sabana Yegua como escenario del anuncio no es casual. Esta zona de Azua, tradicionalmente agrícola, ha enfrentado históricamente desafíos de sequía y de acceso al agua para riego, lo que la convierte en un termómetro de las necesidades reales del campo. Con este gesto, Castillo intenta proyectar una imagen de cercanía con las comunidades productivas y de comprensión de sus demandas específicas, un mensaje que busca resonar más allá de los límites provinciales.
El aspirante presidencial subrayó que la producción nacional debe convertirse en una prioridad estratégica para asegurar alimentos de calidad a bajo costo, mejorar las condiciones de vida de las familias dominicanas y dinamizar la economía rural. Esta visión coloca al agro como un motor potencial de desarrollo, capaz de generar empleo, frenar la migración interna hacia las ciudades y reducir la dependencia de importaciones alimentarias, un tema sensible en un país que destina una porción significativa de su presupuesto a comprar alimentos del exterior.
De cara al futuro, será clave observar cómo se traduce esta promesa en un plan de gobierno concreto, con metas verificables y mecanismos de rendición de cuentas. La credibilidad de la propuesta dependerá de la capacidad del candidato para detallar fuentes de financiamiento, plazos de implementación y criterios de elegibilidad para los productores. En un escenario electoral competitivo, los votantes del campo y de las ciudades demandarán más que anuncios: exigirán propuestas sostenibles que demuestren un conocimiento profundo de la realidad agropecuaria dominicana.
Fuente original: consultar publicación original.