Abinader mantiene su base política a pesar de una imagen en caída libre
La administración del presidente Luis Abinader sigue manteniendo una imagen pública relativamente favorable, a pesar de la difícil situación económica que…
La administración del presidente Luis Abinader sigue manteniendo una imagen pública relativamente favorable, a pesar de la difícil situación económica que enfrenta el país. Según una reciente encuesta realizada por Gallup República Dominicana para Diario Libre, entre el 28 de abril y el 1 de mayo de 2026, el presidente Abinader conserva un capital político considerable, con un 51,7% de los entrevistados que lo consideran "un buen presidente" y un 9,7% que lo califica como "regular".
La encuesta revela que el apoyo al presidente se basa en áreas donde la administración ha logrado construir una narrativa de gestión visible y resultados tangibles. El turismo, por ejemplo, sigue siendo un activo político clave para el Gobierno, con un 73,4% de aprobación, seguido de la educación (67,9%), el transporte público (58,9%) y la construcción de obras públicas (57,4%).
En estos ámbitos, el Gobierno ha apostado a una estrategia de presencia territorial mediante proyectos de infraestructura, ampliación del Metro de Santo Domingo y ejecución de obras viales que mantienen alta visibilidad pública. Sin embargo, debajo de esa evaluación relativamente favorable emerge un cuadro más complejo y políticamente más riesgoso.
La seguridad ciudadana es uno de los principales problemas que enfrenta el país, con un 55% de los entrevistados que considera que la administración realiza un mal trabajo en esa área. El dato adquiere relevancia porque la percepción de inseguridad suele tener un impacto emocional y electoral mucho más profundo que otros indicadores macroeconómicos.
La reducción de la pobreza también es un tema delicado, con un 64,5% de desaprobación del desempeño gubernamental en ese aspecto. El manejo de la deuda pública también genera inquietud, con un 55,9% que entiende que el Gobierno ha hecho un mal trabajo en el control del endeudamiento estatal.
La percepción económica general es el núcleo más delicado del estudio, con el 62,9% de los entrevistados que define la situación económica nacional como mala o muy mala, mientras apenas un 21,6% la considera positiva. El dato refleja un clima de ansiedad económica persistente, marcado por la inflación acumulada de los últimos años, el alto costo de bienes esenciales y la sensación de pérdida de capacidad adquisitiva.
La diferencia entre la valoración del presidente y la percepción de la economía sugiere un fenómeno político relevante. Parte importante del electorado parece separar la figura de Abinader de las dificultades económicas que enfrenta el país. Ese divorcio entre aprobación presidencial y malestar económico ha ocurrido antes en América Latina, especialmente en contextos donde los gobiernos logran proyectar transparencia personal, estabilidad institucional o capacidad administrativa aun en medio de tensiones sociales.
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