Félix Bautista apoya la postura de Abinader sobre el proyecto minero en San Juan
“San Juan se alinea con la decisión del presidente Abinader: proteger el patrimonio natural y la salud del pueblo”.
El senador por San Juan, Félix Bautista, manifestó este lunes su apoyo a la decisión del presidente Luis Abinader de frenar cualquier actividad vinculada con la posible explotación de la mina Romero, luego de las inquietudes planteadas por diversos sectores sociales.
El legislador sostuvo que la medida da respuesta a una demanda de la población y consideró acertado que el Poder Ejecutivo actuara con prudencia ante un asunto que describió como de alta sensibilidad para el país. “Valoramos profundamente la reciente decisión del presidente de la República, Luis Abinader, de escuchar el clamor del pueblo de San Juan y el país, actuando con responsabilidad ante una situación que genera legítima preocupación nacional”, expresó Bautista.
En su planteamiento, advirtió que realizar estudios con miras a una eventual explotación minera en la cuenca de un río implica un riesgo considerable, debido al papel que estos recursos cumplen en el consumo humano, la salud, la agricultura y el equilibrio ambiental. A su juicio, cualquier afectación podría tener consecuencias directas sobre amplias zonas del territorio.
El senador señaló además que una posible contaminación impactaría de forma especial a las regiones El Valle y Enriquillo, donde viven cientos de miles de personas distribuidas en distintos municipios y distritos municipales. En ese contexto, insistió en que la protección del agua debe prevalecer sobre cualquier iniciativa que ponga en peligro su disponibilidad o calidad.
Bautista reiteró que su postura favorece la defensa de los recursos naturales y de las comunidades, y subrayó que el desarrollo solo puede sostenerse si se rige por criterios de sostenibilidad. También resaltó la necesidad de que las autoridades tomen en cuenta a la ciudadanía en decisiones que inciden en el medio ambiente y en la calidad de vida.
Finalmente, afirmó que el crecimiento económico no debe comprometer bienes esenciales como el agua ni la salud de la población, al tiempo que insistió en que cualquier proyecto debe evaluarse con responsabilidad y sin poner en riesgo a las comunidades ni a los ecosistemas.
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