CEO de 1X asegura: los robots humanoides despegarán en menos de una década
¿Robots construyendo robots? El CEO de 1X predice una revolución laboral en menos de una década. ¿Realidad o ficción? Descubre el pronóstico que divide a la…
El CEO de 1X Technologies, Bernt Bornich, asegura que la industria de los robots humanoides está a menos de una década de un "despegue brusco", un escenario donde las máquinas construirán otras máquinas y generarán una "abundancia de mano de obra" que transformará la economía global. Su pronóstico, sin embargo, no es unánime en el sector y contrasta con enfoques más pragmáticos de otras compañías líderes.
En una entrevista en el podcast All-In, Bornich afirmó: "Estoy absolutamente seguro de que estamos a menos de una década del despegue definitivo", aunque precisó que su apuesta personal es que ocurra en unos tres años. Esta declaración sitúa a 1X entre las empresas más optimistas del sector robótico, en un momento donde la inversión en inteligencia artificial aplicada a hardware físico ha alcanzado niveles récord. La diferencia entre tres y diez años no es trivial: define ciclos de inversión, desarrollo regulatorio y expectativas comerciales para fabricantes y compradores.
Su visión no se limita a robots más avanzados, sino a un sistema autosuficiente donde "los robots construyan robots, centros de datos, fábricas de chips, y realicen minería y refinamiento". Esta idea de producción recursiva —máquinas que fabrican los componentes de otras máquinas— es uno de los conceptos más ambiciosos de la robótica actual. De materializarse, podría reducir drásticamente los costos de manufactura y acelerar la adopción en sectores como logística, construcción y energía, aunque también plantea interrogantes sobre el empleo en industrias tradicionales y la concentración de capacidades tecnológicas en pocas empresas.
Mientras tanto, otros líderes del sector, como Peter Funkhouser de ANYbotics y Amanda McMaster de Boston Dynamics, enfocan sus esfuerzos en eliminar empleos "sucios, aburridos y peligrosos" en entornos industriales. Esta divergencia estratégica es clave para interpretar el mercado: mientras 1X apuesta por un salto exponencial hacia la autonomía total, sus competidores priorizan aplicaciones inmediatas y rentables en inspección de plantas, mantenimiento de infraestructuras y manejo de materiales. Para el lector, esto significa que los primeros robots humanoides que vea en operación real probablemente estarán en fábricas y minas, no en hogares u oficinas.
El robot Neo Home Robot, ya a la venta por 20.000 dólares, no es completamente autónomo: requiere teleoperación remota, un sistema que Bornich defiende como pilar del entrenamiento. A través de su "pirámide de datos", cuando el modelo autónomo falla, un humano interviene y genera datos de alta calidad para reentrenar al robot. Este enfoque híbrido —humano en el circuito durante la fase de aprendizaje— es una de las estrategias más extendidas en robótica avanzada, pero también revela las limitaciones actuales de la autonomía total. Los consumidores que consideren adquirir un robot doméstico deben saber que, al menos en esta generación, la supervisión remota sigue siendo necesaria para tareas complejas.
El ejecutivo también reveló que la teleoperación "nunca desaparecerá", y compartió que él mismo usa esta tecnología para asistir a reuniones en su empresa mientras viaja, actuando como un avatar físico. La compañía entrena además sus modelos con vídeos de humanos en internet para avanzar hacia lo que denomina "AGI física". Este concepto —una inteligencia artificial capaz de operar en el mundo físico con la misma versatilidad que una persona— es el horizonte que persiguen varias empresas, pero su viabilidad técnica y ética sigue siendo objeto de debate. Para los próximos años, conviene observar tres señales: la reducción real de costos de producción, los avances en seguridad y regulación, y la capacidad de estas empresas para cumplir sus promesas de despliegue comercial a gran escala.
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