Wellington Arnaud expande su maquinaria territorial de cara a las elecciones de 2028
Wellington Arnaud activa su maquinaria política en el PRM con encuentros territoriales rumbo al 2028. Una señal clara de la carrera por la sucesión interna que…
El proyecto presidencial de Wellington Arnaud dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) activó este fin de semana una jornada nacional de encuentros territoriales, una movida que busca consolidar estructuras organizativas y afinar equipos con la mira puesta en el proceso interno que definirá la candidatura presidencial de 2028.
La iniciativa, coordinada por Lorenzo Ramírez, responsable operativo del proyecto, pretende extender su estrategia a distintas demarcaciones del país. Esta es una señal clara de que la carrera por la sucesión interna del oficialismo ya está en marcha, mucho antes de que se definan las reglas formales de la contienda. Para los lectores, es relevante entender que estos movimientos anticipan el mapa de alianzas y lealtades que dominará la política dominicana en los próximos dos años.
Durante los primeros encuentros, los organizadores instaron a la dirigencia a promover y defender la gestión del presidente Luis Abinader, resaltando avances en desarrollo económico, infraestructura, servicios públicos y programas sociales, así como una política orientada a llevar inversiones y oportunidades a todas las regiones. Este énfasis no es casual: en un partido de gobierno, la reivindicación de la obra pública y la cercanía con la administración central son activos políticos decisivos para cualquier precandidato que aspire a heredar la estructura de poder.
Como parte de la actividad, se presentó el símbolo «W», representado con tres dedos, que identifica tres ejes: preservar los logros de la actual administración, atender los desafíos pendientes y continuar impulsando transformaciones para el desarrollo nacional. Este tipo de recursos simbólicos busca generar identidad y sentido de pertenencia entre los militantes, algo fundamental en un proceso donde la diferenciación interna puede volverse difusa. La «W» no solo es una marca de campaña, sino un intento de proyectar continuidad y renovación a la vez.
La jornada comenzó en Santo Domingo Este con la participación de unos 400 dirigentes del PRM, entre ellos Abelardo Rutinel, Melvin Pilarte y varios regidores de la zona. Posteriormente, el proyecto se trasladó a la provincia Azua, donde más de 350 dirigentes de Azua y San Juan se dieron cita. El encuentro fue encabezado por la diputada Grey Pérez, coordinadora provincial en Azua, junto a alcaldes, exalcaldes y representantes de San Juan, como el diputado Carlos Morillo. La presencia de figuras legislativas y municipales en estos actos evidencia que el proyecto busca anclarse en el territorio, no solo en las cúpulas partidarias.
Los organizadores destacaron que estos encuentros buscan fortalecer la organización política, la formación de la dirigencia y la articulación territorial del proyecto. Para el lector interesado en el pulso político, conviene observar tres elementos en los próximos meses: cuántas provincias logra cubrir esta red de encuentros, qué figuras de peso se suman o se mantienen distantes, y cómo responde la dirección del PRM ante una precandidatura que avanza con estructura propia. La dinámica interna del partido oficialista será, sin duda, uno de los ejes que marcará la agenda política dominicana de aquí a 2028.
Fuente original: consultar publicación original.