Villa Hermosa: el progreso que avanza entre la esperanza y el polvo de sus calles
Villa Hermosa clama por asfalto: 117,000 habitantes sufren calles de tierra, accidentes y comercio estancado. ¿Hasta cuándo la espera?
Villa Hermosa, el municipio de La Romana con más de 117,000 habitantes, enfrenta un grave rezago en su infraestructura vial: la totalidad de sus calles permanecen sin asfaltar, una situación que afecta la calidad de vida de sus residentes y limita el desarrollo de la zona.
La comunidad, que ha experimentado un notable crecimiento poblacional y urbano en los últimos años, demanda con urgencia la intervención de las autoridades locales y nacionales. El estado de las vías no solo dificulta el tránsito vehicular y peatonal, sino que también incrementa los riesgos de accidentes y complica el acceso a servicios básicos como salud y educación. En un municipio donde la actividad económica depende en gran medida del comercio local y la movilidad diaria de sus habitantes, la ausencia de pavimento se convierte en un factor que encarece el transporte y desgasta prematuramente los vehículos particulares y del transporte público.
Los líderes comunitarios han señalado que la falta de pavimentación es un obstáculo para la inversión y el progreso del municipio. A pesar del dinamismo demográfico, la ausencia de obras de asfaltado contrasta con las necesidades de una población que busca condiciones dignas para su movilidad diaria. Este contraste es especialmente visible en horas de lluvia, cuando las calles de tierra se vuelven intransitables, generando aislamiento temporal de algunos sectores y afectando directamente a los estudiantes que deben llegar a sus centros educativos y a los pacientes que requieren atención médica.
El rezago vial de Villa Hermosa no es un caso aislado en la geografía dominicana, pero su magnitud resulta particularmente llamativa por tratarse de un municipio que forma parte de una de las provincias con mayor actividad turística e industrial del país, como es La Romana. La cercanía con polos de desarrollo como Casa de Campo y el complejo turístico de Bayahíbe contrasta con las condiciones precarias de las vías internas del municipio, lo que evidencia una brecha de inversión pública que los residentes esperan que sea corregida en los próximos presupuestos participativos.
Ante este panorama, los residentes hacen un llamado a las instituciones competentes para que incluyan a Villa Hermosa en los planes de infraestructura vial, con el fin de transformar esta realidad y garantizar un entorno más seguro y funcional para todos. La demanda no se limita al asfaltado de las calles principales, sino que incluye la construcción de aceras, contenes y sistemas de drenaje pluvial, elementos indispensables para que cualquier obra de pavimentación tenga sostenibilidad en el tiempo y no se deteriore rápidamente como ha ocurrido en otras localidades del país.
Para los próximos meses, será clave observar si el cabildo municipal y el Ministerio de Obras Públicas concretan los estudios técnicos y las licitaciones necesarias para iniciar las obras. La experiencia de otros municipios dominicanos que lograron superar situaciones similares demuestra que la combinación de gestión municipal proactiva y asignación presupuestaria nacional es el camino más expedito para resolver este tipo de rezagos. Mientras tanto, la población de Villa Hermosa continúa esperando que el progreso que se anuncia en los discursos oficiales llegue también a sus calles, hoy convertidas en polvo o barro según la estación del año.
Fuente original: consultar publicación original.