Polymarket promete ganancias fáciles, pero solo el 0,1% triunfa y la mayoría termina perdiendo
“¿Quién realmente gana en el juego de la predicción? Descubre cómo la información se convierte en dinero, pero solo para unos pocos.”
Los mercados de predicción como Kalshi y, especialmente, Polymarket se han convertido en una de las grandes modas recientes para apostar sobre acontecimientos de actualidad. Su promesa es sencilla: convertir la información en beneficio. Sin embargo, un análisis del Wall Street Journal apunta a que, en la práctica, el reparto de esas ganancias está extremadamente concentrado.
El estudio, basado en 1,6 millones de cuentas y en datos recopilados desde 2022, concluye que el 67% de todas las ganancias generadas en Polymarket terminó en manos de solo 2.000 usuarios, es decir, apenas el 0,1% del total. En conjunto, esa minoría acumuló alrededor de 500 millones de dólares, lo que equivale a unos 250.000 dólares por usuario.
El resto de beneficios se reparte entre una base mucho más amplia y competitiva, que representa aproximadamente un tercio de los usuarios analizados. Pero el dato más llamativo es otro: la mayoría no está obteniendo rentabilidad, sino asumiendo pérdidas. En Kalshi, competidor directo de Polymarket, la relación entre usuarios con ganancias y con pérdidas es de 1 a 2,9, lo que significa que por cada persona que sale en positivo, casi tres pierden dinero.
Detrás de los mejores resultados no suelen estar usuarios particulares con buena intuición, sino traders profesionales y quant firms que operan en equipo y compran datos en tiempo real a precios elevados. Esa información alimenta algoritmos capaces de ejecutar decenas de miles de operaciones diarias y aprovechar variaciones mínimas de precio que pasan inadvertidas para la mayoría. Además, muchos de estos actores funcionan como market makers, fijando de manera constante precios de compra y venta, reduciendo comisiones y, en algunos casos, recibiendo incentivos por aportar liquidez.
En el extremo opuesto se sitúa el usuario habitual de Polymarket, que suele acumular pérdidas de entre 1 y 100 dólares; dentro de ese grupo, un 10% registra un saldo negativo medio de 4.000 dólares. Son perfiles más ocasionales, que deciden por intuición, por deseos personales o con información muy superficial. El resultado final es que su dinero acaba alimentando a un grupo pequeño, altamente profesionalizado y mucho mejor preparado para operar.
La conclusión que deja este análisis es clara: estos mercados han conseguido envolver apuestas tradicionales con una estética financiera que las hace parecer inversión. Bajo ese lenguaje de trading, la dinámica sigue siendo la de un juego de azar en el que la mayoría pierde. Para muchos usuarios, las pérdidas no son hipotéticas ni simbólicas, sino reales y cuantificables.
Fuente original: consultar publicación original.
