Cuba se sume a una catástrofe humanitaria que requiere inmediata atención internacional
“Descubre cómo una ONG cubana brinda comida y esperanza a 12,524 personas diarias en La Habana, a pesar de los desafíos.”
En una de las zonas más humildes de La Habana, Cuba, se encuentra el comedor social de la ONG Quisicuaba, una institución religiosa que brinda asistencia a más de 12,524 personas diarias. Su presidente, Enrique Alemán, explica que la cantidad de asistentes va en aumento y que su organización está preparada para atender a todo el que llegue.
El comedor social es un hervidero desde la madrugada hasta la noche, con nueve enormes calderos de arroz amarillo con vegetales y atún bullendo en el fuego. Media docena de cocineros y ayudantes se afanan por repartir la comida recién preparada entre los más necesitados del país. "Si no hay gas cocinamos con carbón en el patio y luego pintamos de nuevo las paredes", resuelve Alemán, reflejando la determinación de su equipo.
La ONG Quisicuaba prepara unos 700 kilos de arroz diarios, con un presupuesto de 121,000 euros en 2025. Muchos alimentos son donaciones, y cada día llegan hasta sus instalaciones entre 15 y 20 personas nuevas pidiendo registrarse. Cuba se encuentra en una profunda crisis económica y energética, con un producto interno bruto (PIB) que se contrajo más de un 15% entre 2020 y 2025.
Alemán atribuye las causas de la crisis a "un escenario muy complejo, de crisis verdadera, humanitaria" y apunta principalmente hacia Washington por el "recrudecimiento del bloqueo contra Cuba", el asedio petrolero impuesto desde enero y las últimas sanciones. "Lo que ocurre con Cuba no es de Dios. Lo que ocurre con Cuba no es justo", afirma.
La ONG Quisicuaba no solo brinda asistencia alimentaria, sino que también maneja un centro de atención médica integral en La Habana, un centro de Vida Asistida con 318 residentes y programas para prevenir la transmisión del VIH. En total, trabajan con personas en situación de calle, familias con "determinantes sociales especiales", con la "comunidad sexo-género diversa", adultos mayores y con "jóvenes transgresores de la ley".
Alemán destaca las consecuencias del bloqueo petrolero, que hace la vida cotidiana muy difícil en Cuba. "El combustible hace una vida cotidiana muy difícil. Es imposible sostener un país sin que haya combustible estable mantenido para la vida interna del país", señala. Alemán cree que la ONU debería tener un papel "mucho más protagónico" en Cuba ante esta crisis.
La mayor ONG de Cuba alerta sobre la situación en el país, y Alemán no ve que sea necesario que el Gobierno cubano declare expresamente una crisis humanitaria. "Lo hemos denunciado constantemente instituciones de la sociedad civil, instituciones del Estado, instituciones políticas de la República de Cuba", afirma.
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