Mayo sin precedentes: El calor invernal se adueña de la cima del continente europeo
“Europa se derrite: récord de calor en el Reino Unido y alerta en España. ¿Es esto el comienzo de la nueva norma del cambio climático?”
Un muro de calor se cierne sobre Europa, donde varios países están enfrentando temperaturas extremas en un mes de mayo que ya se ha convertido en recordatorio de la intensificación del cambio climático. El Reino Unido ha sido uno de los países más afectados, con un récord de temperatura de 34,8 °C en Kew Gardens, al sur de Londres, superando el máximo registrado en 1922 y 1944.
Según la agencia meteorológica nacional, Met Office, esta ola de calor es excepcional para esta época del año, ya que los récords suelen superarse solo por décimas de grado. Greg Dewhurst, meteorólogo de Met Office, afirmó que el aumento de las temperaturas extremas es "un claro indicio del cambio climático" y que es muy probable que esto se convierta en "la nueva norma".
En España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido una alerta por temperaturas extremas, con un pico de 36-38 °C previsto entre miércoles y viernes. Además, se esperan "noches tropicales generalizadas en el suroeste peninsular" a partir del miércoles.
En Francia, el Instituto Nacional de Meteorología (Météo France) ha declarado alerta naranja por ola de calor en ocho departamentos, el segundo nivel en una escala de tres. La alerta naranja corresponde a episodios de ola de calor, es decir, al menos tres días y tres noches seguidas de calor intenso.
La localidad occidental de Bergerac registró una máxima de 34,7 °C, mientras que las ciudades de Nantes y Angers (centro oeste) no se quedaron muy atrás. Para el martes, se esperan temperaturas de entre 32 °C y 35 °C en gran parte de la región occidental de Bretaña (norte), "con picos de 36 °C e incluso 37 °C previstos en el sur del país".
La situación es similar en otros países europeos, donde las alertas por calor y riesgo de incendios se han extendido. Nueva York seguirá bajo intenso calor antes de un brusco cambio de clima, mientras que las temperaturas marcan máximos para mayo en Europa y han provocado ya víctimas en Francia.
La generación más joven es consciente de la gravedad de la situación, como lo demuestra Lindy Brand-Daloze, de 66 años, una australiana que vive en Londres desde hace 12 años. "Espero que la generación más joven se tome esto realmente en serio y cambie sus hábitos. Pero cuando vemos a los dirigentes de todo el mundo, a quienes no les importa en absoluto, resulta realmente preocupante", subrayó.
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